Al Mandato de Dios
Cuando Dios sacó a Moisés y el pueblo de Israel de Egipto, El tuvo
muchas lecciones para enseñarles. Durante el viaje a la tierra
prometida, Dios enseñó a Su pueblo escogido acerca de vivir una vida de
adoración y santidad; pero especialmente les enseñó acerca de la
necesidad de obediencia y confianza.
Aunque frecuentemente referimos a los cuarenta años que pasaba en el
desierto como un tiempo de vagancia, su movimiento era cuidadosamente
calculado. Dios dio instrucciones a través de una nube que asentaba
sobre el tabernáculo. La nube apareció como una nube normal durante el
día, y durante "la noche cobró apariencia de fuego" (Números 9:15). El
movimiento del pueblo fue dirigido por el movimiento de la nube.
Números 9:22-23
"Aunque la nube reposara sobre el santuario un par de días, un mes o
más
tiempo, los israelitas se quedaban en el campamento y no partían; pero
cuando se levantaba, se ponían en marcha. Cuando el Señor así lo
indicaba, los israelitas acampaban o se ponían en marcha."
Durante esos cuarenta años, Dios enseñó una generación completa de la
importancia de buscarle a El por su dirección diaria. Cuando armaron
el
campamento, no sabían por cuanto tiempo iban a quedar; y cuando
comenzaron a mover, no sabían a donde iban ni por cuanto tiempo iban a
viajar. La importancia del viaje estaba en las lecciones de obediencia
y confianza - y en aprender como seguir la guianza de Dios - no en los
pasos actuales que tomaron en el camino.
Hoy en día, nosotros también estamos tomando un viaje a la tierra
prometida, y Dios todavía tiene muchas lecciones para enseñarnos -
lecciones de alabanza, santidad, confianza, y obediencia. Quizás no
tenemos el beneficio de una nube, pero si escuchamos cuidadosamente,
podemos todavía "oír" Su dirección. El mismo Dios que dirigió a los
Israelitas esta dirigiéndonos hoy, y El anhela para que confiémosle a
El
y que seguimos en obediencia.
Una de nuestras lecciones mas difícil es entender que Dios no necesita
que nos movamos, ni necesita que nos quedemos. Dios se va a lograr
TODO
lo que El desea con o sin nuestra asistencia. Pero El nos invita a
unirnos con El y testificar del mover poderoso de Su mano. El nos
invita a seguirle.
Nuestro Padre es capaz de dirigir nuestros pasos mucho mejor que
nosotros mismos (otra lección difícil). Debemos aprender a escuchar
por
Su guianza, acercándonos a El y viviendo en Su presencia. Entonces, si
El dice movernos o quedarnos, tenemos que confiar en El con todo
nuestro
corazón y obedientemente mover al mandato de Dios.
Que tenga un buen día!
Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios
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