¿LA CARNE O EL ESPÍRITU?
¿LA CARNE O EL ESPÍRITU?
"Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna".
Gálatas 6:8
Un hombre recrría los pueblos organizando peleas de perros y levantado apuestas entre los asistentes. Tenía dos perros: uno blanco y otro negro. Uno de los asistentes notó que este hombre podía determinar cuál de sus perros iba a ganar. Un día, le preguntó a solas como hacía para ganar todas las apuestas. Él sonrió y le dijo: "Es muy simple, cuando quiero que gane el perro blanco, lo alimento con las mejores comidas y al perro negro no lo alimento, para que se debelite. Y, cuando quiero que gane el perro negro, hago a la inversa".
Esta ilustración represente el conflicto que existe en el corazón de cada cristiano entre la carne y el Espíritu. ¿Quién prevalecerá en esta lucha? ¿La carne o el Espíritu? ¿Mi voluntad o la de Dios? ¿El pecado o la santidad? Aquello que alimentemos prevalecerá al final.
Tus viejas pasiones y deseos no podrán dominarte si alimentas tu vida espiritual. Tu vida de oración, la alabanza, la lectura bíblica diaria, tu comunión con la iglesia, te fortalecen en el Espíritu.
Pero tienes que dejar "con hambre" a la carne. Cuando te niegas a ti mismo de esta forma y haces morir lo terrenal, la presencia del Espíritu Santo inunda tu ser y su fruto es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansendumbre y templanza (Gálatas 5:22-23).
!Alimenta tu vida espíritual!
!Sé un cristiano victorioso!



