A Pesar de Nuestras Debilidades
viernes, 22 de febrero del 2008 a las 15:14
En el mensaje "Al Mandato de Dios" vimos como, por cuarenta años en el
desierto, los Israelitas se movilizaron o se quedaron dependiendo del
movimiento de la nube de Dios. Ser capaces de reconocer la "nube" de
Dios y sentir sus movimientos es uno de nuestros más grandes retos.
Para esto, no hay más respuesta que acercarnos a Dios por medio de la
oración, estudio, y adoración. El se revelará si nosotros esperamos y
pongamos todas nuestras esperanzas y confianza en El. Pero cuando
escuchamos su llamado, debemos estar preparados para ver más allá de
nuestra habilidad y confiar que El conoce nuestras fuerzas...y
debilidades.
Después de Su muerte y resurrección, Jesús se apareció a los discípulos
y a muchos otros. El los llamó a creer y a contar al mundo la verdad.
Pero con Pedro, Jesús tomó tiempo para hablar directa y personalmente.
Juan 21:15
"Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de
Jonás,
¿me amas más que éstos?"
Jesús usó una palabra para describir un amor absoluto e incondicional
(ágape). Con una simple pregunta, Jesús estaba obligando a Pedro a
analizar su fe. Pedro antes había establecido: "Aunque todos se
escandalicen, yo no" (Marcos 14:29), y aún más resuelto, "Si me fuere
necesario morir contigo, no te negaré" (Marcos 14:31).
Y aún así, Pedro le falló a Jesús en el jardín: "¿duermes? ¿No has
podido velar una hora?" (Marcos 14:37). Pedro falló otra vez cuando
negó a Jesús tres veces - siendo la tercera negación un acto violento:
"Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre!"
(Mateo 26:74). Pedro sabía como sus acciones habían quedado
trágicamente abajo de lo esperado; de manera que ahora decía que tenía
un profundo cariño por Jesús - un amor fraternal (fileo).
Jesús continuó Su cuestionamiento hasta que Pedro finalmente replicó;
"tú lo sabes todo; tú sabes que te amo" (Juan 21:17b). En esa
declaración Pedro estaba humildemente diciendo que Jesús sabía (por
experiencia) su nivel de amor...¡o su carencia de amor! Pero aún con
un
completo entendimiento de las debilidades de Pedro, Jesús aún lo llamó:
"Sígueme!" (Juan 21:19). Jesús tenía un plan para Pedro que no sería
entorpecido por las fallas de Pedro.
Mientras crecemos hacia un mayor entendimiento del amor de Dios,
finalmente nos enfrentaremos con lo pequeño que es nuestro amor en
comparación. Pero reconfortemos sabiendo que Dios sabía nuestras
debilidades cuando nos llamó a Su Reino. El tiene un maravilloso plan
y
siempre proveerá lo que nos falta a fin de cumplir Sus deseos. No hay
nada oculto para Dios. ¡El conoce a los que llama; así que sigámosle
con valentía, a pesar de nuestras debilidades!
Que tenga un buen día!
Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios
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