Un Sermon de la Naturaleza
Un Sermon de la Naturaleza
Lectura: Proverbios 29:11-17
Nunca olvidaré una vez, cuando yo era muchacho, que vi a una mamá avecilla lanzarse sobre mi padre. Él había colocado varias jaulitas de pájaros por todo el patio y siempre se alegraba cuando sus residentes volvían cada año a criar a sus familias. Una de esa jaulitas estaba hecha con una tapa con bisagras de manera que papá pudiera levantar la parte superior y mirar el nido.
Un día, queriendo ver a una nueva familia que acababa de salir del cascarón, mi padre se acercó a la jaulita. Pero la mamá avecilla lo regañó duramente! Ignorando su advertencia, mi padre estaba a punto de levantar la tapa cuando la furiosa mamá voló a toda velocidad directo hacia su cabeza. Le dio a mi padre un picotazo tan grande que le sacó sangre.
¿Tenemos nosotros los padres cristianos la misma preocuación por nuestros hijos? ¿Somos diligentes para protegerlos del mal que podría causarles daño espiritual? ¿Les estamos enseñando acerca de las amenazas del mundo, la carne y el diablo? ) 1Juan 2:14-16). ¿Conoces a sus amigos? ¿Supervisas los programas de TV que miran?
Nuestros hijos necesitan nuestra atención, guía y cuidado (Proverbios 29:15). Que Dios nos ayude a protegerlos del daño espiritual.
Richard De Haan
El niño consentido avergüenza a su madre Proverbios 29:15
El carácter que van a tener tus hijos mañana
Depende de lo que pongas en su corazón hoy!



