¿Cómo tener una relación correcta con Dios?
¿CÓMO TENER UNA RELACIÓN CORRECTA CON DIOS?
Desafortunadamente, las personas ofrecen muchas respuestas confusas y contradictorias a esta pregunta. Sin embargo Dios ha hecho la respuesta simple y clara. A través de la Biblia, Dios enseña que para tener una relación correcta con Él, usted tiene que tener una relación correcta con Jesucristo, Su Hijo. Por lo tanto, usted debe entender algunas verdades básicas acerca de Jesucristo.
1. Jesucristo no es solo el Hijo de Dios. Él es Dios Hijo, igual que Dios Padre y Dios Espíritu Santo. “Porque en Él (Jesucristo) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,” (Colosenses 2:9) “Jesús le dice... El que me ha visto a mí, ha visto al Padre;” (Juan 14:9).
2. Jesús entró en el mundo a través de un milagroso nacimiento virgen. Él vivió una vida sin pecado. “María...dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS; porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fue dicho del Señor, por el profeta que dijo: He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que interpretado es: Dios con nosotros.” (Mateo 1:20-23).
3. Jesús murió una muerte de sacrificio, poniendo el castigo por los pecados del mundo sobre Él mismo. Tres días después, Jesús se levantó de los muertos y vive para siempre. “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado por el Espíritu;” (1 Pedro 3:18).
4. Jesús es el único camino por el que podemos entrar en el cielo. Él es el dador de la vida eterna. “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que debamos ser salvos.” (Hechos 4:12). Si usted cree estas verdades, lo único que falta para tener una relación correcta con Dios es que usted ponga su fe en Jesucristo. A lo mejor usted esta pensando, ¿Qué significa eso? La Biblia enseña que todo humano ha pecado y ha quebrantado la ley de Dios. Ninguno, fuera de Jesús, ha vivido al nivel de perfección de Dios. Sin embargo, la Biblia enseña que aunque todos nosotros hemos quebrantado la ley de Dios, Él todavía nos ama y ha proveído un camino de perdón y transformación a la perfección moral de Cristo. Este camino fue proveído por Jesús cuando Él sufrió y murió en la cruz, pagando el castigo por nuestros pecados. “la justicia de Dios que es por la fe de Jesucristo para todos, y sobre todos los que creen...por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios;” (Romanos 3:22-23).
Para ser un Cristiano usted debe reconocer que usted es un pecador y debe poner su confianza en la muerte sacrificadora de Jesucristo en la cruz como el pago completo por su pecado. Esto significa que usted esta convencido que no hay nada que usted pueda hacer para reparar o pagar por su pecado. Usted tiene que confiar en el sacrificio de Jesucristo solamente.
En este momento, usted es el director y controlador de su vida. Usted vive su vida basado en sus deseos y valores morales. Una vez usted decide confiar en Jesucristo, Usted ya no vive por sus deseos e ideas, sino que busca vivir de acuerdo a los principios que Cristo enseña en la Biblia. Confiar en Cristo crea un deseo en usted de seguirle a Él. Usted cree que Él quiere y sabe lo que es mejor para usted. La Biblia tiene una palabra para esta experiencia “arrepentimiento.” Significa que usted esta dando un giro de 180 grados, de una vida de dirección propia y pecado a una vida que sigue la dirección de Cristo y busca un comportamiento justo. Significa que su verdadero deseo es de ser perfectamente agradable a Cristo en todo aspecto de su vida.
Confiar en Cristo es una decisión definida que toma lugar en un tiempo definido. “¿qué debo hacer para ser salvo? Y ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo...” (Hechos 16:30-31). Cuando usted decide confiar en Cristo y seguirle, usted decide que Cristo guiara su vida, porque usted confía en Él más de lo que usted confía en usted mismo. Aunque aya un proceso que nos guía a esta decisión, ser un Cristiano no es un proceso. No es algo que usted “trata” de hacer. Es una decisión definida. Siempre hay un proceso y progresión después que usted ha tomado una decisión por Cristo, según usted crece en su entendimiento de cómo Cristo quiere que usted viva.
Ahora que usted sabe como tener una relación correcta con Dios, lo único que queda es que usted tome una decisión. Si usted esta listo ahora, aquí hay una oración modelo para ayudarle a decirle a Dios su decisión. Cuando ore, permita que sus palabras expresen como usted verdaderamente se siente.
Señor Jesucristo, Yo quiero agradecerte por crearme, por amarme, por morir en la cruz por mis pecados y por levantarte de la tumba. Gracias por darme a mí el regalo de la vida eterna en el Cielo, al igual que el perdón de todos mis pecados. Señor Jesucristo, este día yo estoy confiando solamente en tu sacrificio como pago de mis pecados. Yo estoy escogiendo ser tu seguidor por el resto de mi vida, porque yo confío en ti, Amen.
Si usted oro esta oración, y expresa lo que de verdad esta en tu corazón. ¡Usted es ahora un Cristiano, un seguidor de Cristo, y parte de la familia de Dios! “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12) “porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús,” (Gálatas 3:26).
Acepta a Jesucristo como tu Salvador.
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Comentarios sobre ¿Cómo tener una relación correcta con Dios?
Se que intentar discutir con la fe de una persona solo trae problemas, pero a riesgo de molestarte te pregunto: ¿De donde salio Dios en ti?¿Para que le necesitas?
Dios te bendiga.
¿De donde salio Dios en ti? Dios es eterno y habita en la eterninad, un dia él tomo la decisión de salvarme y lo hizo. ¿Para que le necesitas? Lo necesito para todo sin Dios no hay vida, Él es el todo del hombre.
Lee la Biblia
Job 38Jehová convence a Job de su ignorancia1 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo
Con palabras sin sabiduría?
3 Ahora ciñe como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me contestarás.
4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.
5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes?
¿O quién extendió sobre ella cordel?
6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases?
¿O quién puso su piedra angular,
7 Cuando alababan todas las estrellas del alba,
Y se regocijaban todos los hijos de Dios?
8 ¿Quién encerró con puertas el mar,
Cuando se derramaba saliéndose de su seno,
9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya,
Y por su faja oscuridad,
10 Y establecí sobre él mi decreto,
Le puse puertas y cerrojo,
11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante,
Y ahí parará el orgullo de tus olas?
12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días?
¿Has mostrado al alba su lugar,
13 Para que ocupe los fines de la tierra,
Y para que sean sacudidos de ella los impíos?
14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello,
Y viene a estar como con vestidura;
15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos,
Y el brazo enaltecido es quebrantado.
16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar,
Y has andado escudriñando el abismo?
17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,
Y has visto las puertas de la sombra de muerte?
18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra?
Declara si sabes todo esto.
19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz,
Y dónde está el lugar de las tinieblas,
20 Para que las lleves a sus límites,
Y entiendas las sendas de su casa?
21 !!Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido,
Y es grande el número de tus días.
22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve,
O has visto los tesoros del granizo,
23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia,
Para el día de la guerra y de la batalla?
24 ¿Por qué camino se reparte la luz,
Y se esparce el viento solano sobre la tierra?
25 ¿Quién repartió conducto al turbión,
Y camino a los relámpagos y truenos,
26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada,
Sobre el desierto, donde no hay hombre,
27 Para saciar la tierra desierta e inculta,
Y para hacer brotar la tierna hierba?
28 ¿Tiene la lluvia padre?
¿O quién engendró las gotas del rocío?
29 ¿De qué vientre salió el hielo?
Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
30 Las aguas se endurecen a manera de piedra,
Y se congela la faz del abismo.
31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades,
O desatarás las ligaduras de Orión?
32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos,
O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos?
¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz,
Para que te cubra muchedumbre de aguas?
35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan?
¿Y te dirán ellos: Henos aquí?
36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón?
¿O quién dio al espíritu inteligencia?
37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría?
Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar,
38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza,
Y los terrones se han pegado unos con otros?
39 ¿Cazarás tú la presa para el león?
¿Saciarás el hambre de los leoncillos,
40 Cuando están echados en las cuevas,
O se están en sus guaridas para acechar?
41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento,
Cuando sus polluelos claman a Dios,
Y andan errantes por falta de comida?
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Job 391 ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses?
¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo?
2 ¿Contaste tú los meses de su preñez,
Y sabes el tiempo cuando han de parir?
3 Se encorvan, hacen salir sus hijos,
Pasan sus dolores.
4 Sus hijos se fortalecen, crecen con el pasto;
Salen, y no vuelven a ellas.
5 ¿Quién echó libre al asno montés,
Y quién soltó sus ataduras?
6 Al cual yo puse casa en la soledad,
Y sus moradas en lugares estériles.
7 Se burla de la multitud de la ciudad;
No oye las voces del arriero.
8 Lo oculto de los montes es su pasto,
Y anda buscando toda cosa verde.
9 ¿Querrá el búfalo servirte a ti,
O quedar en tu pesebre?
10 ¿Atarás tú al búfalo con coyunda para el surco?
¿Labrará los valles en pos de ti?
11 ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fuerza,
Y le fiarás tu labor?
12 ¿Fiarás de él para que recoja tu semilla,
Y la junte en tu era?
13 ¿Diste tú hermosas alas al pavo real,
O alas y plumas al avestruz?
14 El cual desampara en la tierra sus huevos,
Y sobre el polvo los calienta,
15 Y olvida que el pie los puede pisar,
Y que puede quebrarlos la bestia del campo.
16 Se endurece para con sus hijos, como si no fuesen suyos,
No temiendo que su trabajo haya sido en vano;
17 Porque le privó Dios de sabiduría,
Y no le dio inteligencia.
18 Luego que se levanta en alto,
Se burla del caballo y de su jinete.
19 ¿Diste tú al caballo la fuerza?
¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes?
20 ¿Le intimidarás tú como a langosta?
El resoplido de su nariz es formidable.
21 Escarba la tierra, se alegra en su fuerza,
Sale al encuentro de las armas;
22 Hace burla del espanto, y no teme,
Ni vuelve el rostro delante de la espada.
23 Contra él suenan la aljaba,
El hierro de la lanza y de la jabalina;
24 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra,
Sin importarle el sonido de la trompeta;
25 Antes como que dice entre los clarines: !!Ea!
Y desde lejos huele la batalla,
El grito de los capitanes, y el vocerío.
26 ¿Vuela el gavilán por tu sabiduría,
Y extiende hacia el sur sus alas?
27 ¿Se remonta el águila por tu mandamiento,
Y pone en alto su nido?
28 Ella habita y mora en la peña,
En la cumbre del peñasco y de la roca.
29 Desde allí acecha la presa;
Sus ojos observan de muy lejos.
30 Sus polluelos chupan la sangre;
Y donde hubiere cadáveres, allí está ella.
continua...
continuación...
Job 40:1-51 Además respondió Jehová a Job, y dijo:
2 ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?
El que disputa con Dios, responda a esto.
3 Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:
4 He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé?
Mi mano pongo sobre mi boca.
Salmos 139Omnipresencia y omnisciencia de Dios5 Una vez hablé, mas no responderé;
Aun dos veces, mas no volveré a hablar.
1 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5 Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.
6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.
7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8 Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
9 Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,
10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.
11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
12 Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
13 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.
15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
16 Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.
17 !!Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
!!Cuán grande es la suma de ellos!
18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.
19 De cierto, oh Dios, harás morir al impío;
Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.
20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti;
Tus enemigos toman en vano tu nombre.
21 ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen,
Y me enardezco contra tus enemigos?
22 Los aborrezco por completo;
Los tengo por enemigos.
23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;
24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.
continua...
continuación...
Proverbios 8Excelencia y eternidad de la Sabiduría1 ¿No clama la sabiduría,
Y da su voz la inteligencia?
2 En las alturas junto al camino,
A las encrucijadas de las veredas se para;
3 En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
A la entrada de las puertas da voces:
4 Oh hombres, a vosotros clamo;
Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.
5 Entended, oh simples, discreción;
Y vosotros, necios, entrad en cordura.
6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes,
Y abriré mis labios para cosas rectas.
7 Porque mi boca hablará verdad,
Y la impiedad abominan mis labios.
8 Justas son todas las razones de mi boca;
No hay en ellas cosa perversa ni torcida.
9 Todas ellas son rectas al que entiende,
Y razonables a los que han hallado sabiduría.
10 Recibid mi enseñanza, y no plata;
Y ciencia antes que el oro escogido.
11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;
Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.
12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
Y hallo la ciencia de los consejos.
13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
Y la boca perversa, aborrezco.
14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
Yo soy la inteligencia; mío es el poder.
15 Por mí reinan los reyes,
Y los príncipes determinan justicia.
16 Por mí dominan los príncipes,
Y todos los gobernadores juzgan la tierra.
17 Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me buscan.
18 Las riquezas y la honra están conmigo;
Riquezas duraderas, y justicia.
19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado;
Y mi rédito mejor que la plata escogida.
20 Por vereda de justicia guiaré,
Por en medio de sendas de juicio,
21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad,
Y que yo llene sus tesoros.
22 Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras.
23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra.
24 Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
25 Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;
26 No había aún hecho la tierra, ni los campos,
Ni el principio del polvo del mundo.
27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;
28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
Cuando afirmaba las fuentes del abismo;
29 Cuando ponía al mar su estatuto,
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Cuando establecía los fundamentos de la tierra,
30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
Y era su delicia de día en día,
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
Y mis delicias son con los hijos de los hombres.
32 Ahora, pues, hijos, oídme,
Y bienaventurados los que guardan mis caminos.
33 Atended el consejo, y sed sabios,
Y no lo menospreciéis.
34 Bienaventurado el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.
35 Porque el que me halle, hallará la vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.
36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;
Todos los que me aborrecen aman la muerte.
Para mas informacion lee la Biblia. Cristo te ama aceptalo hoy...